Alcoholismo

 

El ALCOHOLISMO, también conocido como "síndrome de dependencia al alcohol", es una enfermedad que se caracteriza por los siguientes elementos:

Deseo insaciable: el deseo o necesidad fuerte y compulsiva de beber alcohol.


Pérdida de control: la inhabilidad frecuente de parar de beber alcohol una vez que la persona ha comenzado.


Dependencia física: la presencia de síntomas después de la abstinencia tales como vómitos, sudor, temblores, y ansiedad cuando se deja de beber después de un período de consumo de alcohol en grandes cantidades. Estos síntomas son usualmente aliviados cuando se vuelve a beber alcohol o se toma alguna otra droga sedante.

Tolerancia: la necesidad de aumentar la cantidad de alcohol ingerida para sentirse intoxicado.


El alcoholismo es un problema que tiene poco que ver con el tipo de alcohol que se consume, con el tiempo que se ha estado bebiendo, o la cantidad exacta de alcohol que se ingiere. Sin embargo, tiene mucho que ver con la necesidad incontrolable de beber de la persona. Esta definición de alcoholismo nos ayuda a entender por qué para la mayoría de los alcohólicos un "poco de fuerza de voluntad" no es suficiente para dejar de beber puesto que se ha establecido una dependencia.
Se dice que existe dependencia o adicción a una droga cuando existe una necesidad física o psicológica de esa substancia. La persona puede no darse cuenta que es adicta hasta que intenta dejar de consumir la droga repentinamente y no puede. La abstinencia de una droga puede producir síntomas desagradables y requerir de tratamiento médico, psicológico y/o de grupos de ayuda.

¿CÓMO DETERMINAR SI UNA PERSONA ES DEPENDIENTE DEL ALCOHOL?


Una persona es dependiente del alcohol cuando se presentan uno o más de los siguientes síntomas:

1) La persona siente que no tiene control respecto a su forma de beber;

2) "necesita tomar un trago" para comenzar la mañana, para mantenerse durante todo el día, o para prepararse ante acontecimientos evocadores de tensión; ha llegado a ser psicológicamente dependiente del alcohol, es decir, hay una necesidad fuerte e irresistible de beber una copa;

3) ha perdido su(s) trabajo(s), familia y/o sus amigos por culpa de la bebida;

4) ha experimentado "amnesias" , ha incrementado su tolerancia al alcohol o ambas cosas y

5) Presenta síndrome de abstinencia, cuando deja de beber, en otras palabras, es físicamente dependiente del alcohol.

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DEL ALCOHOLISMO?


No hay una causa definida del alcoholismo pero hay factores que pueden jugar un papel en su desarrollo. Es más probable el desencadenamiento del alcoholismo en las personas con algún familiar alcohólico que en otras que no lo tienen. Entre los factores psicológicos se incluyen: la necesidad de consuelo para la ansiedad, conflictos en las relaciones personales, baja estima personal, entre otros. Los factores sociales incluyen: la facilidad de consumo de alcohol, la aceptación social del consumo de alcohol, estilos de vida , estrés, etc. Dentro de los factores físicos se encuentra la baja potencia de la actividad eléctrica de alfa en la región occipital.

¿QUÉ REPERCUSIONES TIENE EL ALCOHOLISMO?


La persona puede presentar episodios de pérdida de memoria asociados al consumo de alcohol (ausencias negras); conductas violentas, deterioro de las relaciones sociales y familiares, ausentismo laboral, mal humor, pérdida de peso, pérdida del apetito , descuido de la apariencia física y una serie de síntomas físicos tales como: nauseas, vómito, dolor abdominal, calambres, entorpecimiento y temblores, enrojecimiento y capilares de la cara dilatados (especialmente en la nariz), , temblores e incontroladas sacudidas del cuerpo, cansancio y agitación, insomnio, alucinaciones, taquicardia, sudoración, convulsiones, problemas en la lengua y desvanecimiento.

Además el efecto directo del alcohol en el sistema nervioso son la depresión, como resultado de la disminución de la actividad, la ansiedad, tensión e inhibiciones. Incluso un pequeño nivel de alcohol dentro del cuerpo aletarga las reacciones. La concentración y el juicio empiezan a empeorar.
En cantidades excesivas, el alcohol produce una intoxicación y envenenamiento. El alcohol también afecta a otros sistemas corporales. Puede aparecer una irritación del tracto gastrointestinal con erosiones en las paredes del estómago debidas a las náuseas y vómitos. Las vitaminas no se absorben bien, y esto ocasiona deficiencias nutricionales en los alcohólicos de larga evolución. También ocasiona problemas en el hígado (cirrosis hepática). El sistema cardiovascular se ve afectado por cardiopatías. Y pueden generar impotencia sexual en el hombre y una desaparición de la menstruación en la mujer.
Es importante mencionar que estos graves efectos no afectan únicamente a la persona que es adicta sino que también la pareja, hijos, familia, y amigos que rodean al alcohólico se ven afectados.

¿SE PUEDE CURAR EL ALCOHOLISMO?

A pesar de que el alcoholismo es una enfermedad tratable, todavía no existe una cura. Esto significa que un alcohólico que ha estado sobrio (sin beber alcohol) por un período largo de y que ha recuperado su salud, él(ella) todavía es susceptible a sufrir una recaída y tiene que continuar evitando todo tipo de bebida alcohólica. "Disminuir" la cantidad de alcohol que se consume no funciona; se necesita eliminar por completo el alcohol para lograr una recuperación exitosa.
En todo caso, algunas de las personas que están determinadas a mantenerse sobrias pueden sufrir uno o varios "deslices" o recaídas, antes de lograr sobriedad por largo tiempo. Las recaídas son comunes y éstas no significan que la persona ha fallado o que no puede eventualmente recuperarse del alcoholismo.

¿QUÉ PUEDE HACER EN CASO DE QUE USTED O ALGÚN FAMILIAR PADEZCAN DE ESTA ENFERMEDAD?

Identifique y reconozca el problema en usted o en algún miembro de la familia y consúltelo con su médico como un problema de salud.
Infórmese, asista a una reunión de. grupos de autoayuda para lograr dejar de beber.
Busque libros o literatura sobre el tema. Nunca ignore el problema. El alcoholismo y la drogadicción son enfermedades graves, progresivas y que causan daños a la salud del individuo y de la familia.
Es importante además que la persona asista a psicoterapia para que aprenda en recuperación a identificar situaciones y sentimientos que promueven la urgencia de beber alcohol. La psicoterapia también le ayudará al alcohólico a desarrollar otras estrategias para enfrentarse a estas situaciones y sentimientos sin incluir alcohol.
Además es frecuente que junto con el enfermo se trabaje con familiares (pareja e hijos) con el objetivo de sanar las relaciones que a menudo se ven
dañadas dejando graves secuelas para la familia.
La psicoterapia se utiliza cada vez más en el tratamiento de los alcohólicos, siendo su principal propósito el ayudarle a aprender a enfrentar y solucionar sus problemas sin recurrir al alcohol. En el Instituto de Ciencia y Desarrollo (ICD) pueden encontrar el apoyo de profesionistas especializados en el tema. Aquí se trabaja con diversas metodologías como: Terapia Cognitivo-Conductual, Hipnosis Ericksoniana, Terapia breve, Terapia narrativa, Biofeedback, Neurofeedback, entre otras; que responden a las necesidades y requerimientos de cada persona, garantizando la calidad del servicio brindado. Además se trabaja en equipo con los profesionistas de las diferentes áreas de la psicología, la medicina, la educación para lograr el beneficio máximo para el cliente.