Taller de Autoestima

 

La autoestima es una habilidad enfocada al conocimiento, evaluación, aceptación, respeto y amor que cada persona tiene sobre sí misma. Se desarrolla a partir del nacimiento, a través de la participación de padres, abuelos, hermanos, maestros etc., quienes ayudan a reconocer logros, cualidades e incluso limitaciones. Es decir, los adultos fungen como espejos que reflejan evaluaciones positivas o negativas sobre nuestras conductas, sentimientos y pensamientos. Poco a poco cada individuo introyecta éstas evaluaciones y experiencias para formar su autoconcepto. Así, llegamos a la conclusión de que somos inteligentes, simpáticos, responsables o por el contrario podemos pensar que somos tontos, desagradables o buenos para nada.

Algunos padres creen que al reconocer las cualidades y logros de sus hijos contribuirán a que en un futuro sean adultos presuntuosos. Esto no es así, por el contrario, los ayudarán a sentir orgullo saludable por las habilidades y capacidades propias y a tener confianza ante la toma de decisiones. Más aún, una autoestima alta no significa éxito total y constante, pues también implica reconocer limitaciones. La diferencia es que las personas que han desarrollado una buena autoestima toman éstas limitaciones como oportunidades de cambio para crecer, mientras que los individuos con una autoestima inadecuada se sienten frustrados ante cualquier obstáculo o reto.

Es importante conocer algunas actitudes y posturas de las personas que poseen una autoestima inadecuada, ya que esto permitirá comprender sus repercusiones en todas las áreas de vida y brindar ayuda.

Una persona con baja autoestima se muestra:

  • Hipersensible a la crítica. No reconoce sus limitaciones, se siente expuesta ante la critica y esto aumenta su malestar.
  • Sobrealardea. Esto les da seguridad y piensa que elimina sus sentimientos de inferioridad.
  • Se manifiesta hipercrítica. Como una defensa para desviar la atención a sus limitaciones se muestra agresiva y critica ante el éxito y esfuerzo de otros para que estos se ocupen de defenderse y no vean en lo que falla. Crea una superioridad ilusoria.
  • Tiende a culpar. Proyecta su sentimiento de inferioridad culpando a otros por sus fallas, se siente bien haciendo que otros se sientan mal.
  • Culpabilidad neurótica. Se acusa y condena por conductas que no siempre son objetivamente malas, exagera la magnitud de sus errores y delitos y/o los lamenta indefinidamente, sin llegar nunca a perdonarse por completo.
  • Teme a la competencia. Evita situaciones en donde se vea expuesta, por lo que puede rehusarse a tomar parte en actividades que impliquen competir.
  • Perfeccionismo y autoexigencia. Siente un desmoronamiento interior cuando las cosas no salen con la perfección exigida.
  • Se siente perseguida. Cree que no le agrada a las personas y que por eso tratan de molestarla o impedir su éxito por lo que se muestra a la defensiva.
  • Inseguridad en la toma de decisiones. A pesar de que cuente con información necesaria y visualice alternativas, teme a equivocarse.
  • Se muestra exageradamente complaciente con otros, aún cuando sus intereses se vean afectados, pues desea obtener aceptación.

Todas éstas actitudes son resultado de muchas experiencias frustrantes que se presentan a lo largo de la vida, básicamente en la infancia, en donde muchos adultos ignorando la repercusión que pueden tener las criticas sarcásticas, el descalificar logros o el ignorar las necesidades del infante generan profecías que se cumplen por si mismas. Es decir, es muy probable que a un niño al que se le repite continuamente "eres tonto", "no sirves para nada", "eres un inútil" termine identificándose con ese pobre autoconcepto y comportándose tal y como le han dicho que es.

A pesar de todo lo anterior una característica de la autoestima a favor de todas las personas es que ésta es aprendida, y por tanto susceptible de ser modificada, reaprendida, utilizando nuevos métodos, técnicas y experiencias de vida. Si bien las experiencias pasadas tienen influencia en nuestro comportamiento en la vida adulta, no se puede cambiar el pasado, pero si podemos modificar lo que sentimos con respecto a ello en el aquí y el ahora.

Objetivo:

Brindar elementos para construir una nueva narrativa personal a través del reconocimiento y aprendizaje de cualidades, limitaciones y nuevas experiencias de vida.

Temas a tratar:

  • Autoconocimiento
  • Identificando cualidades y limitaciones
  • Aprendiendo a utilizar las limitaciones como oportunidades de cambio
  • Aprendiendo a digerir mis experiencias de vida
  • Aprendiendo a poner límites a personas y situaciones que obstaculizan mi crecimiento saludable
  • Aprendiendo a comunicar lo que siento

Técnicas aplicadas

  • Ejercicios de autoconocimiento y reflexión
  • Dinámicas grupales
  • Narrativa
  • Hipnosis Ericksoniana

Dirigido a:

  • Adolescentes y adultos

¿Cómo se imparte y cuánto dura?

Se imparte en forma grupal o individual, y tiene una duración de 10 sesiones. Se llevan a cabo una vez por semana y cada sesión es de 90 minutos.


Este es un espacio para ti que aprendas a formas nuevas para dirigir tu vida.