Tratamiento de Distimia

  ¿QUÉ ES LA DISTIMIA?

Es una depresión no muy marcada, se tiene una sensación depresiva persistente y agobiante, que no llega a interferir gravemente con el que hacer del sujeto afectado. Se inicia de manera insidiosa generalmente desde la infancia o adolescencia y sus síntomas fluctúan a través de la vida del enfermo. En muchos de ellos la distimia ha estado presente por tanto tiempo que se ha hecho parte de su forma habitual de ser.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LA DISTIMIA?

Se caracteriza por la presencia de un estado de ánimo depresivo, cuya duración es de al menos 2 años para los adultos, y se acompaña por los síntomas de la enfermedad depresiva, los más frecuentes son: Trastornos del sueño: el sueño no es reparador, insomnio y/o pesadillas, la falta de energía se presenta con dolor de cabeza y vértigos, dificultad para concentrarse, autoestima baja, alteraciones del apetito (tener mucho o poco apetito) , falta de interés o placer en las actividades cotidianas, problemas de concentración y memoria, y sentimientos de desesperanza. Se considera que una persona que vive esta situación puede ingresar en los excesos del alcohol, de las drogas y más frecuente del tabaco, así como de pastillas tranquilizantes no recetadas por el médico. La persona distímica suele ser enojadiza, irritable, agresiva, con tendencia a estar triste o deprimida, con facilidad para entrar en discusiones, y con una baja tolerancia a las frustraciones. La distimia es causa frecuente de malestar personal, y de malestar familiar.

¿CÓMO PUEDO IDENTIFICAR A UN NIÑO CON DISTIMIA?

En los niños el trastorno distímico parece presentarse por igual en ambos sexos y provoca frecuentemente un deterioro del rendimiento escolar y de la interacción social. En general, los niños y adolescentes con un trastorno distímico están irritables e inestables, además de tristes y pesimistas. Tienen una baja autoestima y escasas habilidades sociales.

¿CUÁL ES LA CAUSA DE ESTE TRASTORNO?

No hay una respuesta única a esta pregunta, ya que la causa es multifactorial, es decir, son varios los factores que intervienen en el desarrollo de un cuadro depresivo. Los 4 factores principales son:

  • Herencia: los hijos de personas depresivas tienen mayor riesgo a verse afectados por la enfermedad que los hijos de sujetos que nunca han presentado depresión.
  • Psicológico: ciertas experiencias de los primeros años de vida, como la muerte o separación de los padres, incrementan la predisposición del sujeto para la depresión. También intervienen ciertos rasgos de la personalidad como preocupación excesiva y persistente, baja autoestima, dificultad para expresar sentimientos, inseguridad, dependencia, perfeccionismo y expectativas demasiado elevadas frente a uno mismo o a los demás.
  • Biológico: la depresión puede aparecer después de ciertos problemas físicos, tales como infecciones, enfermedades crónicas, o por la administración de algunos medicamentos. En mujeres después de un parto.
  • Ambiental: acontecimientos estresantes de la vida, especialmente cuando son graves y prolongados, problemática relacionada con el trabajo, las finanzas, la relación conyugal o familiar. Aunque en la distimia se cree que este factor es de menor importancia.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO PARA ESTA ENFERMEDAD?

El tratamiento de la Distimia es fundamentalmente psicoterapéutico, ya que ayudará a la persona a restablecer su equilibrio psicológico y social. Es de gran importancia puesto que el individuo ha tenido que "convivir" con sus síntomas depresivos durante gran parte de su vida y esto ha ocasionado un pobre funcionamiento social, laboral y/o familiar. También los fármacos antidepresivos pueden llegar a ser de gran ayuda para que el individuo recupere a corto plazo un nivel de bienestar.
En base a la orientación del Instituto de Ciencia & Desarrollo, las técnicas y metodologías aplicadas por profesionistas para tratar esta enfermedad son: Cognitivo - conductual, Hipnosis Ericksoniana, Terapia Breve, Terapia familiar sistémica, Terapia narrativa y Neurofeedback.